Me senté en la primera silla que vi, cuando sentí las manos de Gemma levantándome del sitio.
Gemma: Lo siento Laura, este es mi sitio, el tuyo de ahora en adelante será este. -dijo señalándome el sitio que estaba justo en frente de ella al lado de Harry-
Laura: Está bien -suspiré y me senté en el sitio que me había dicho-
Comenzamos a cenar la comida que habían traído Gemma y Anne del restaurante italiano que había aquí cerca ya que ellas siempre en la cena traían comida porque llegaban muy tarde del trabajo como para estar cocinando y Harry muy de vez en cuando estaba en casa a esa hora.
Harry: Entonces mamá, ¿puedo ir a la fiesta este sábado? -dijo mientras acababa de tragarse el último trozo de lasaña-
Anne: Harry, ¿cuántas veces debo decirte que no te pienso dejar ir con Tiffany y mucho menos a su fiesta? -de repente la sonrisa que tenía Anne desde que me recogió en el orfanato, se le había borrado por completo-
Harry: Pero mamá, ella no es como piensas. Te juro que ha cambiado.
Anne: Te he dicho que no y es que no, estoy harta de verte sufrir por la misma chica una y otra vez.
Harry: ¡Joder! -tiró su tenedor fuertemente contra la mesa y se fue corriendo a su habitación-
Gemma: -suspiró y me miró con cara de cordero degollado- Laura, ¿puedes subir a hablar con él? Nosotras hemos intentado de todas las maneras posibles, explicarle que Tiffany no le quiere, pero él no lo acepta...
Laura: ¿Y por qué debo de ir yo? -no quería parecer borde pero es que por lo poco que he hablado con él, ya sé que es un idiota-
Gemma: A lo mejor, como sois más o menos de la misma edad, puedes entenderle y explicarle que Tiffany no es buena para él.
Laura: -suspiré- Está bien, iré a hablar con él. -puse mi plato en el fregadero y subí a su habitación-
Cuando entré a la habitación hacía unas horas antes no me había dado cuenta de lo preciosa que era, aunque estuviera un poco desordenada.
Laura: -toqué la puerta aunque estaba abierta- ¿Se puede?
Harry: -me miró de reojo y volvió su mirada a su iPhone- ¿Qué haces aquí?
Laura: Tu hermana me pidió que hablara contigo.
Harry: -me volvió a mirar pero esta vez más seguido- Vete, no quiero hablar contigo.
Laura: -suspiré y me acerqué a él sentándome en el borde de su cama donde estaba tumbado boca abajo- A mí tampoco me hace mucha ilusión hablar contigo, sinceramente, eres idiota.
Harry: -rió- Muchas gracias, guapa -dijo sin parecer importarle lo de que me dijera ''guapa''-
Laura: De nada -sonreí falsamente- Bueno, ¿vas a contarme quién es esa tal Tiffany o prefieres que tu madre te eche otro sermón?
Harry: -suspiró y se dio la vuelta quedándose boca arriba- Tiffany es mi novia.
Laura: Ah... -miré las paredes de la habitación-
Harry: -me miró y sonrió- ¿Qué pasa? ¿Estás celosa?
Laura: -reí- No, apenas te conozco y por lo que conozco...
Harry: -me interrumpió- Por lo que conoces ya te has enamorado de mí.
Laura: ¿Qué? -reí- Definitivamente eres idiota -me levanté y fui hasta la puerta-
Harry: Seré idiota pero tarde o temprano te enamorarás de mí -sonrió-
Laura: -hice caso omiso a su comentario, fui a mi habitación y me acosté a dormir para mañana ir al nuevo instituto-
~A LA MAÑANA SIGUIENTE~
Me desperté a las siete en punto por el despertador que me había dado Anne con la hora a la que me debía despertar para ir al instituto. Me levanté y fui hasta el armario, no sabía que ponerme así que decidí ponerme algo bonito para mi primer día en el nuevo instituto.
Finalmente opté por ponerme esto:
Y con esa misma trenza.
Cogí mi mochila, vacía ya que no tenía libros ni nada por el estilo, y bajé hasta la cocina donde Harry ya había desayunado y ya estaba recogiendo la mesa.
Harry: -me miró- Mira que tardas en prepararte.
Laura: -no hice caso a lo que dijo- ¿Qué hay para desayunar?
Harry: Había, querrás decir, yo ya desayuné lo que mi madre y mi hermana dejaron preparado esta mañana.
Laura: ¿Y no me dejaste nada? -de verdad, que asco le estaba cogiendo a Harry nada más llegar-
Harry: Tenía hambre -rió- Pero toma -cogió una manzana del frutero y me la tiró a lo que yo la cogí al vuelo- Cómetela por el camino ya que gracias a ti, llegaremos tarde en tu primer día.
Me jaló de la manga de la blusa y salimos de casa. Nos montamos en su coche, un deportivo blanco, y fuimos a clase mientras yo comía la manzana y miraba a Harry mal por haberme dejado sin desayuno.
Llegamos al instituto, realmente era enorme. Harry aparcó el coche en el aparcamiento y nos bajamos los dos y fuimos hasta lo que sería mi nuevo instituto hasta dentro de tres meses.
Laura: -acabé de comerme la manzana y la tiré en una papelera cercana- ¿A dónde tengo que ir para saber mi horario?
Harry: Liam debería haber venido con tu horario... -dijo mientras buscaba a alguien con la mirada por los pasillos del instituto-
Laura: ¿Liam?
Harry: -no hizo caso a mi pregunta y siguió buscando- ¡Ah! Aquí viene, Liam ¡aquí! -dijo mientras hacía señas con las manos-
Hacia nosotros vino corriendo un chico. Cuando paró en frente de mí y de Harry pude ver que era bastante guapo, tenía los ojos marrones oscuros y el pelo cortito casi rapado.
Xx: Toma Harry lo que me pediste -le dio unos papeles-
Harry: -los cojió- Gracias, Liam.
Laura: Ah, ¿tú eres Liam?
Liam: -me miró- Sí, encantado -me dio un beso en la mejilla- ¿Y tú quién eres?
Harry: Es Laura, la que acogió mi madre -miró serio a Liam-
Liam: Ah, con que tú eres Laura -me sonrió- Bueno, ¿quieres que te enseñe todo esto?
Laura: -miré a Harry- Pues... Claro vamos.
Harry: Adiós -dijo bastante cortante y se fue-



No hay comentarios:
Publicar un comentario